Lo habitual, hoy en día, es escuchar a algún compañero de trabajo relatar el drama de la aventura, por demás infructuosa, que supuso intentar conseguir algún producto de primera necesidad. Eso, la odisea de llevar a cabo algún trámite en algún ente público, y otras “amenidades” de los tiempos que corren, son la moneda de cambio hoy en día. Pero a veces… a veces están las historias de gente emprendedora, de los casi genios (y sin el “casi” diría yo) para quienes todas esas historias (las vivan, o no, en carne propia) son anécdotas. Ésta es la historia de una buena idea, nacida del ingenio de alguien, apalancado en software para innovar, y que algún día será orgullo para todos nosotros.

Detectar la necesidad

Las ideas suelen nacer de una necesidad. Todos los días nos encontramos con problemas. Unos son más grandes y otros más chicos. La mayoría de nosotros piensa en el problema. Algunos piensan en la solución. Un “problema” puede ser que no tengas en donde anclar tu yate, si no estás un muelle… o, simplemente, en donde amarrar tu perro, si estás en plena playa sin palmeras a tu alrededor. “Pfffs! ¡Eso no es un problema!” Dirán algunos, “un verdadero problema es…” pero otros dirán “yo tengo ese problema”. Otros tanto dirán “ojalá hubiera una especie de…” Pero unos pocos, como Daniel Hernández Chacon, estudiante de segundo semestre de Ingeniería Industrial de la Universidad Católica Andrés Bello, dicen “la solución sería ésta… vamos a diseñarla… vamos a hacerla… vamos a reunir a gente de todas las áreas involucradas para que ayude… vamos a utilizar software para innovar” y, lo más importante, quizá… “vamos a pensar en otras necesidades que se puedan resolver con el mismo principio”.

Software para innovar

Plantear la solución

Armado, al principio, de lápiz y papel, Daniel (estudiante de segundo semestre, ojo) se planteó un sistema de anclaje para solucionar el problema del yate, el problema del perro, y… ahí hubo que decirle “calma”. El equipo de trabajo de Daniel, armado por él mismo (insisto… estudiante de segundo semestre), planteó definir los problemas-tipo que se podían resolver con el prospectivo sistema de anclaje. A continuación se pensó en las superficies en las que debería funcionar el invento (suelo arenoso/arcilloso, por ejemplo, si vamos a pensar en playas). Superadas estas consideraciones, Daniel pasó del lápiz y el papel, a AutoCAD, el primer software para innovar que utilizó en su proyecto.

AutoCAD, “Es una herramienta de innovación que permite desarrollar las ideas de manera fluida, algo que simplemente en papel sería limitado. La innovación viene de la creatividad, de salirse de los límites y ¿qué mejor ambiente para hacerlo que el 3D? A la hora de plasmar las ideas, más que un espacio frío de trabajo, AutoCAD, es un espacio creativo que me permitió probar y visualizar la realidad de una idea. Analizar sus posibilidades y explotar sus capacidades”

Garantizar la viabilidad de la solución

El papel aguanta todo, dice el dicho. La realidad suele ser otra cosa. En la siguiente fase del proyecto del sistema de anclaje, Daniel (segundo semestre, es decir, un año…) se planteó junto con su equipo varios asuntos de relevancia: la mecánica del anclaje, la fuerza necesaria para utilizarlo, los materiales a utilizar, el aislamiento para evitar el impacto de la arena sobre el mecanismo, etc. Aunque AutoCAD le fue de mucha utilidad, la necesidad de poder hacer cálculos realistas en relación a lo mencionado, obligó a Daniel a recurrir a otro software. Aplicaciones como Autodesk Inventor, son software para innovar por excelencia, pues además de ofrecer un espacio creativo, permiten al inventor poner los pies en la tierra y garantizar la viabilidad de su creación. Daniel dio el salto a un software de bondades similares para continuar con su trabajo.

Un software de estas características “Ayuda a detectar posibles problemas de producción o funcionamiento. Además el hecho de poder visualizar piezas interactuando entre sí, o ver perfiles, pliegues, uniones, etc., ayuda a dar una idea natural de su factibilidad de funcionamiento. Al mover piezas, accionar mecanismos, realizar análisis de funcionamiento y estudios de resistencia, sentí un impulso motivador para seguir desarrollando.”

Aprovechar la optimización de recursos que ofrece el software para innovar

La construcción de un prototipo y las pruebas de ensayo y error pueden resultar en un ejercicio de frustración que termine apagando la mecha de la creatividad. El software para innovar “Permite el hallazgo de soluciones a través de algo que en la realidad sería imposible o muy poco práctico, la prueba y el error. Te ofrece la capacidad de probar diferentes diseños y soluciones a problemas, una infinita cantidad de veces, llevando los diseños a tener gran precisión y eficiencia.”

Crear un prototipo con software para innovar

Superados los problemas de diseño, ha llegado la hora de crear el prototipo. Con entusiasmo, Daniel (¿hemos dicho que está en segundo semestre?) hace la siguiente consideración “A la hora de llegar al diseño final, (este software) me permitió la visualización del prototipo… las posibilidades que éste permite, contando con herramientas de precisión, ergonomía, hasta practicidad…”

Según Daniel, Software para innovar como AutoCAD o Inventor, “Permiten tener una perspectiva total del proyecto, mostrando los resultados con diferentes materiales, desde peso hasta resistencia. Abriendo posibilidades de uso en más campos y áreas de las que se había pensado inicialmente”.

Está bien esto del software para innovar ¿Pero qué tengo que ganar?

Para los más mercantilistas de la casa, si no ha quedado claro, las necesidades traen oportunidades. La solución a la necesidad es el aprovechamiento de la oportunidad. Recientemente, la CAF ha lanzado una convocatoria de Iniciativa Regional de Patentes Tecnológicas para el Desarrollo. En el propio portal de la entidad aparece.

La región requiere incrementar la introducción de nuevas soluciones tecnológicas versátiles y eficientes en el uso de recursos para superar los desafíos del desarrollo. CAF ha identificado la necesidad de promover la generación de tecnogías innovadoras patentables orientadas a la solución de retos locales y globales no solo para potenciar las capacidades tecnológicas de los países de América Latina y el Caribe, complementando así sus sistemas nacionales de innovación tecnológica, sino también para contribuir a incrementar las exportaciones de alta tecnologías desde la región.

La CAF como institución reconoce la decidida falta de patentes en la región y busca promover con varias modalidades de participación/financiamiento aquellas creaciones que contribuyan con el desarrollo de América Latina.

De más está decir que CAF no va a aceptar cualquier proyecto. Si, al igual que Daniel, tienes un pozo de ideas entre las dos orejas, haz que fluya hacia el mundo. Hazlo con iniciativa, ingenio, pero sobretodo capacítate para que esa idea llegue a buen puerto. El software para innovar está a tu alcance mediante capacitación y adiestramiento.